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sábado, 3 de marzo de 2012

La Cruz de Jaspe


Cruz de Jaspe, Jaén

Unos de los tesoros de la Catedral de Jaén, fue sin duda la Cruz de Jaspe, desaparecida durante la contienda civil. Estaba formada por la propia cruz tribulada de 66 centímetros de altura, su pie era un templete gótico con caldos, agujas y pilastras, con gran riqueza en los tres cuerpos que la componían, en las que destacaban esculturas de los apóstoles y angelitos.

Existen referencias documentales en las que se habla de esta Cruz, una de ellas cuenta como en la visita del Rey Enrique IV fue recibido por el cabildo catedralicio con la Cruz de Jaspe, el 19 de Mayo de 1469.

Pero la Cruz de Jaspe tiene una bonita leyenda sobre su aparición que data de hace mas de cinco siglos.


Cuenta la leyenda que un grupo de hombres que estaban trabajando en las faenas del campo en los arrabales de la ciudad, se vieron sorprendidos por una gran tormenta, de viento, truenos y pedrisco, buscaron rápidamente cobijo, sobre todo de los rayos que con gran intensidad caían.

Paso mas de una hora y la tormenta no remitía, así que uno de los hombres decidió salir para su casa, ya que le era conocido el enorme miedo que su mujer le tenia a este tipo de tormentas, los otros intentaron convencerle en vano para que no machara, ya que era una locura salir con los rayos que caían. Este sin pensarlo se dispuso en el camino de regreso a su casa, con sumo cuidado de no caer al suelo, dado a las fuertes rachas de viento que se llevaban todo lo que pillaba por delante, al cabo de un tiempo este giennense dio de bruces en el suelo. Al levantarse vio a lo lejos una cosa brillar, y a pesar del fuerte viento se acerco a ella con mucha precaución. Cuando llego al objeto se quedo perplejo al ver que era una Cruz, que parecía que había caído con la tormenta, por un momento miro a su alrededor y comprobó que no había nadie que pudiera haber dejado la cruz allí. Recogió dicha Cruz y se encamino hacia la Catedral para entregarla, recordando las palabras de su madre, la cual decía "a cada uno lo que le corresponda", y como era una cruz en que lugar mejor que la Catedral. Cuando llego a la ciudad se dirigió al Cabildo, a los cuales le fueron entregada, quedando maravillados estos por su belleza, la adoptaron como Cruz procesional y ordenaron que se labrase el pie artístico.

Es curioso el nombre con que se la conoce Cruz de Jaspe, ya que no estaba hecha de ese material, sino por un cristal recio y limpio. Pero este apelativo lo cundió la misma persona que la encontró, al relatar una y otra vez los hechos y repetir que la cruz era mas brillante que el jaspe, con lo cual la gente empezó ha conocer la cruz que había caído del cielo en una fuerte tormenta, como la Cruz de Jaspe.






1 comentario:

  1. "Tres cosas tiene Jaén,
    que no las tiene Sevilla,
    Cruz de Jaspe, Santo Rostro,
    y Virgen de la Capilla".

    Estrofa muy popular en Jaén, de orgullo por estos elementos, entre ellos la desaparecida Cruz de Jaspe. Estupendo artículo éste, enhorabuena. Rafael Cámara.

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