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martes, 6 de diciembre de 2011

D. Antonio Almendros Aguilar, poeta y político jiennense.

Nacido en Jódar (Jaén) el 25 de Mayo de 1825, aunque enraizado en la capital desde sus primeros años. Político y poeta jiennense.
Se matriculo en la escuela de Ingenieros de Caminos, lugar en donde conoció a Sagasta, entablando una estrecha amistad y quien le facilito la toma de algunos cargos públicos en los gobiernos civiles de Ávila, Almería, Navarra y Gerona. Fue también concejal del Ayuntamiento de Jaén en 1862, ejerciendo un gobierno liberal, por su tradición familiar. Gestiono la llegada del ferrocarril a Jaén y los fastos con motivo de la visita de Isabel II a la ciudad.


Fue socio de la Real Sociedad Económica de Amigos del País, perteneció a la Academia de Buenas Letras de Sevílla. Sin duda es la personalidad más relevante de la vida cultural de Jaén del siglo XIX. Poeta de fecunda obra, entre las más representativas los sonetos a Mendizábal, al asesino de Abraham Lincoln, a la Libertad y a la Cruz, este ultimo se puede ver grabado en la piedra bajo la Cruz de Castillo. 
Colaboro asiduamente en cuantos periódicos y revistas se editaron en su tiempo, miembro activo y en ocasiones directivo de todo tipo de entidades, corporaciones e incitativas culturales, las cuales le aportaron una gran popularidad y le granjearon gran numero de amistades y grandes respetos, fue considerado como el "ultimo romántico", todo esto le creo un áurea de respetabilidad que el mismo se encargó de mantener y potenciar.
Dado a su dedicación a la literatura, aunque también trato la historia y los trabajos de investigación dio lugar que el Ayuntamiento de Jaén le designara para escribir la crónica del viaje que la corte de Dª Isabel II realizo a la provincia de Jaén en octubre de 1862.
Considerado por todo esto, el 5 de noviembre de 1696, se presentó a la Diputación Provincial una proposición apoyada por diez diputados provinciales, sugiriendo el nombramiento de D. Antonio Almendros Aguilar, para el cargo de Cronista Oficial de la Provincia, hasta entonces inexistente. Siendo esta aprobada por unanimidad, con gran acogida y apoyada por la opinión publica.
Pocos años después, el 13 de mayo de 1904, fallecía en Jaén.
Fue homenajeado con un monumento en Jaén, junto a la Iglesia de San Juan, en la plaza del mismo nombre. El monumento estuvo proyectado por Jacinto Higueras en 1915, pero fue su hijo Jacinto Higueras Cátedra quien la realizó en 1961, casi cincuenta años mas tarde.

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