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jueves, 29 de diciembre de 2011

Hasday ibn Shaprut, un Giennense en la Córdoba califal

Hasday ibn Shaprut, que aparece en ocasiones con el gentilicio Al-Yayaní (de Yayyan, nombre árabe de Jaén), nació en Jaén en el año 910. Fue medico y diplomático judío de Al-Ándalus. 
Es la primera personalidad hispanojudía cuya vida y obra se conoce con cierto detalle.
Fue el principal impulsor de la conocida Edad de oro de la cultura judía en España.
Su padre, Ishaq ben Ezrá ibn Shapurt, también natural de Jaén, fue un hombre rico y piadoso, que incluso
ejerció mecenazgo con artistas judíos de su comunidad local y fundó una sinagoga en la aljama hebrea giennense.
Hasday curso sus estudios primarios en Jaén, siendo todavía joven marcho a Córdoba, seguramente con motivo de las actividades económicas de su padre, Ishaq.
En su juventud, Hasday aprendió hebreo, árabe y latín, también dominaba el romance, incipiente castellano. Estudió también medicina, y fue muy conocido por que había descubierto un remedio universal o panacea. llamada "Al-Faruk", una especie de antídoto contra el veneno.
Fue medico del califa Abderramán III y gracias a sus cualidades llegó a ser uno de sus principales consejeros, cargos que continuó con su hijo, el califa Alhakén II. Nunca llego a recibir el titulo de visir, pero ejerció funciones de ministro y supervisaba las aduanas del puerto de Córdoba.
Ostentó el cargo de Nasi de Al-Ándalus, especie de principado de las comunidades judías.
Estableció alianzas entre el califato de Córdoba y otras potencias de la época, se encargo de recibir embajadas, como la enviada por Constantino VII, emperador de Bizancio, en el año 949.
Prestó importantes servicios al califa tratando con la embajada que, encabezada por Juan, abad de Gorze, fue enviada a Córdoba en 956 por Otón I. El embajador Juan de Gorze afirmó "nuca visto un hombre de intelecto tan sutil como el judío Hasday"
Obtuvo un brillante triunfo diplomático cuando surgió el conflicto entre los reinos de León y Navarra. Sancho I de León había sido depuesto por los partidarios de Ordoño IV. gracias a las gestiones de Hasday, la abuela de Sancho, la reina Toda de Navarra, pidió ayuda a Adberramán III para restaurar en el trono a su nieto. Éste entretanto, fue curado en Córdoba por el médico judío de su obesidad. Finalmente las tropas navarro - musulmanas vencieron a Ordoño IV y repusieron a Sancho en el trono.
Hasday, mantuvo relación con varias escuelas rabínicas de Oriente, como las de Kairuán, Constantina y la Babilonica. Fomentó los estudios rabínicos, nombrando a Moses ben Hanoch director de una escuela en Córdoba, y consiguiendo que el pensamiento judío de Occidente se independizase de la influencia babilónica y llegara a convertirse en el epicentro del saber judío a nivel internacional. Su figura marca el principio de la floreciente cultura judía andalusí. Estimulo el estudio de la literatura hebrea, y apoyó a intelectuales como Menahem ben Saruq de Tortosa y Dunash ben Labrat, que fueron protegidos de su padre.
Finalmente murió en Córdoba a los 65 años de edad en el año 975.

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